Las esculturas clasicas griegas

Escultura clasicas griega

Cuando hablamos del primer clasicismo griego, generalmente pensamos en Fidias, quien fue el más famoso pintor, arquitecto y, sobre todo, escultor de la Antigua Grecia. Entre sus obras figuran las estatuas de la diosa Atenea en la Acrópolis de Atenas, cnocidas como Atenea Partenos dentro del Partenón y Atenea Prómacos, así como también la colosal estatua sedente de Zeus en Olimpia.

La revolución Clásica no sólo se asocia con el nombre de Fidias. En la Antigüedad, Mirón, Cresilas y Policleto también gozaron de mucha popularidad, siendo éste último muy recordado por haber tratado de canonizar el nuevo estilo en un libro y una estatua (a la que llamó el Canon), que hoy solo conocemos a través de copias. Policleto fue famoso sobre todo por sus estatuas de dioses, como la de Hera, y de atletas realizadas en bronce, aunque más rechonchos que los de Fidias, pero siguen también el ideal de realismo.

Si bien Atenas es considerada el lugar donde están los mejores y mejor conservados mármoles, no estaría bien que nos olvidáramos de las demás escuelas escultóricas del mundo griego. Cuando se hubo terminado la mayor parte de los proyectos públicos de Atenas, los escultores empezaron de nuevo con los relieves escultóricos para las lapidas sepulcrales.

Generalmente, éstos consistían en grupos de dos figuras: una mujer sentada acompañada de su doncella o hijo, o bien un marido despidiéndose de su esposa. La dignidad serena de la norma convencional Clásica se advierte sin duda mejor en estos relieves que en ninguna otra pieza, al tiempo que cuestionan el papel de la mujer en la Atenas Clásica. Y también, en cierta medida, en un tipo de estatura tridimensional de mujer llorosa que comenzó a hacerse muy popular a mediados del siglo V. Esta actitud se utilizaba para representar a Penélope lamentando la pérdida de su amado Ulises, pero también se aplicaba a seres humanos que pasaban por una situación semejante.

Los relieves votivos suelen representar deidades, y también escenas mitológicas, pero raramente a un mortal. Hay un tipo distinto que se usa en la cabecera de decretos grabados en piedra, y en algunos de ellos se ve la personificación del Estado que los promulga (su dios protector) e el acto de sellar con un apretón de manos el tratado grabado en piedra debajo.

Otro grupo escultórico del siglo V que proceden de edificios griegos desconocidos habían sido llevados a Roma en la Antigüedad. Los hijos de Níobe, muertos por Apolo y Artemisa , y la Amazonomaquia, fueron también tema del frontón de algún templo.

La desnudez heroica de dioses, guerreros y mortales que nos brindan los artistas de este período era una expresión natural de la clara admiración que sentían los griegos por el cuerpo masculino perfectamente desarrollado, y esa admiración no habría extrañado en una sociedad en la que los atletas se entrenaban siempre desnudos en público, y en el que el vestido masculino parece haber estado reducido con frecuencia al mínimo. La idealización de la forma femenina en escultura, con eliminación de todos los detalles, incluso el vello incluso de la zona genital, presenta un contraste bastante curioso si la comparamos con la escultura masculina; la caracterización femenina tardó mucho tiempo en superar la máscara Clásica.

El uso de color en la escultura daba realce al efecto del desnudo, y sabemos que pintores y escultores famosos trabajaban a veces juntos. Más tarde parece que esta práctica se hizo menos corriente, y probablemente en las copias romanas se prescindió de la pintura por completo, lo cual, junto con la perdida del colorido por la causa del tiempo y del largo enterramiento que sufrieron la mayor parte de las estatuas, condujo a la idea renacentista de que el desnudo Clásico no tenía color.

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Categorias: Grecia, Historia de Grecia


Comentarios (2)

  1. marcela dice:

    excelentes!

  2. Luis M.Moreno dice:

    Es sorprendente la calidad y perfección que nos ofrece el arte griego y las esculturas que lo adornan. Somos afortunados de poder contemplarlas despues de más de dos mil años de realizadas.

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