El humedal de los lagos Koronia y Volvi, en Salónica

Lago Koronia

Este impactante humedal, declarado sitio Ramsar en Litohoro, Salónica, es un paisaje único y de enorme importancia ecológica; ideal para los entusiastas de la Naturaleza, invita a recorrer un mosaico de incomparable belleza que enamoró inclusive al filósofo Aristóteles, uno de los más grandes pensadores de todos los tiempos, quien construyó su escuela filosófica en este verde valle del río Rihios.

Para realizar este recorrido lo mejor es comenzar por el Centro de Información que se halla a la salida de Salónica, por la carretera que bordea la parte norte del lago Volvi. Allí nos ofrecerán una presentación con diapositivas y guías de observación.  En la época de lluvia la zona se vuelve pantanosa, y las marismas de agua dulce crean un paisaje de conmovedora belleza y biodiversidad inigualable.

Se han identificado 800 especies vegetales, entre las cuales hay 340 acuáticas de las que 13 son consideradas raras; también, 248 aves de diferentes especies, 14 de reptiles, 34 de mamíferos, 5 de anfibios y 22 especies de peces. Algunas son autóctonas y muchas están protegidos por convenciones internacionales, como la rara nutria Lutra lutra de la que quedan ya poquísimos ejemplares.

Estos lagos son el refugio de muchas aves en sus largas rutas migratorias, que se detienen aquí para alimentarse y reproducirse, como el buitre egipcio y el pelícano de Dalmacia, por eso es una zona es muy apreciada por los observadores de aves. Dediquemos un párrafo al bosque ribereño de Apolonia: se encuentra a la orilla sur del lago Volvi y cubre un área de aproximadamente 35 hectáreas. Esta es la única área en Grecia donde se puede admirar un raro ejemplo de convivencia: la cigüeña blanca y la garza real ¡que construyen sus nidos juntas!

Otro bosque sorprendente es el de Rentina: estamos en el valle del río Rihios, al este de Volvi. Es un bosque espeso, con plantas capaces de desarrollarse en suelos saturados, con plátanos, sauces y adelfas que también se desarrollan en las laderas rocosas. Aquí hay dos monumentos naturales protegidos: el plátano de Scholari y el Plátano de Apolonia, bajo el cual, según la leyenda, predicó el apóstol San Pablo.

Otras formaciones sorprendentes son las rocas de Nymphopetra, cerca de la aldea del mismo nombre: fueron creadas por enormes chorros de agua hirviendo sobre las rocas de silicato. Actualmente los manantiales ya no existen, pero las rocas se mantienen con sus sugerentes formas envueltas en una leyenda: se cree que es un cortejo nupcial que fue petrificado como castigo.

Las aguas termales se encuentran en Lagkadas y Apolonia, que cuentan con baños desde la época de los romanos que todavía funcionan. Si llegan aquí el 21 de mayo, día de Aghios Konstantinos y Heleni, podrán ver a los habitantes de Lagkadas caminar sobre carbones encendidos al rojo vivo; esta tradición tiene sus raíces en antiguos ritos en honor a Dionyssos.

Foto: vía Wikipedia

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Categorias: Salonica


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