De Arkesini a Katapola, senderismo en Amorgos

Minoa

Amorgos es la más oriental de las islas Cícladas, y la más cercana al Dodecaneso; con sus 121 Km2 de superficie y 112 Km. de costas es uno de los lugares más fascinantes del archipiélago. Sin embargo, era considerada una isla inhabitable; de hecho, Homero la llamó «la isla desnuda».

Hay mucho para ver y hacer en esta isla, como visitar el pequeño y famoso monasterio de Khozoviótissa, del siglo XI, que parece tallado un acantilado de 300 metros de altura, pero hoy nos vamos a dedicar a recorrerla a pie.

Hay seis senderos señalizados que nos permiten recorrer la isla en toda su extensión, como este que nos lleva al lado sur de Amorgos, desde Arkesini hasta Katapola, de 13 Km. de extensión que se puede realizar en algo más de tres horas de caminata; nos recompensaremos con paradas en las pequeñas tabernas de la zona y pausas refrescantes en las bahías.

Es un recorrido poco frecuentado por el turismo; partimos del pequeño pueblo de Arkesini por un sendero largo y bien conservado. Es un recorrido con pequeñas alturas y espectaculares vistas de las Cícladas del este y de Naxos, pequeños valles y aldeas. La señalización es roja y blanca hasta Vroutsi y roja o azul Katapola.

El trayecto veremos lugares como el yacimiento arqueológico de la Santísima Trinidad, senderos bordeados de paredes de piedras y pequeñas aldeas e iglesias; el punto de orientación es la iglesia de Stavros.

En Vroutsi podemos tomar nuestro primer descanso en alguna cafetería y dar una vuelta por el pueblo, con la iglesia de San Spiridon y su cúpula azul. Al retomar la excursión debemos ir hacia Chora, donde se encuentra la iglesia de Stavros, famosa por sus mármoles y sus cuatro pórticos; desde aquí el sendero continúa entre colinas y valles, y antiguos muros que indican que en el pasado esta era una zona de cultivos. Un pequeño puente nos permite cruzar el valle; en la parte más profunda tendremos a la vista la hermosa y solitaria bahía de Agia Saranta.

Aunque hemos cruzado lechos de arroyos hoy secos, la presencia de agua es evidente por la abundancia de adelfas en flor. Aquí conviene hacer una pausa ya que nos espera un ascenso de quince minutos para llegar al pueblo e iglesia de Agia Thekla, un pequeño asentamiento sobre dos bahías azules, donde encontramos la carretera asfaltada que nos lleva hasta Lefkes.

Por primera vez, desde aquí, se abre ante nosotros el magnífico valle de Katapola, custodiado por un enorme acantilado, y un poco detrás la iglesia y el yacimiento arqueológico de Minoas. Es casi el final de esta excursión; a la izquierda se encuentra la preciosa bahía de Finikes, ideal para un baño refrescante.

Foto: Wiki Commons

Imprimir

Etiquetas: ,

Categorias: Amorgos


Deja tu comentario