El sueño de Charilaos

Inaugurado bajo los acordes de la música de Mikis Theodorakis en ocasión de las Olimpíadas del año 2004 y en medio de un espectáculo de fuegos artificiales, el puente Charilaos Trikoupis une el Peloponeso con la parte continental. Impresionante estructura de acero y hormigón, es el puente de tirantes o suspendido más largo del mundo y lleva el nombre de alguien que lo soñó: Charilaos Trikoupis, siete veces primer ministro griego, un reformista que lo quiso construir a fines del siglo XIX pero las técnicas conocidas entonces no lo permitieron.

Hasta la inauguración de este puente, sólo se podía llegar al Peloponeso por transbordador o atravesando el istmo de Corinto, de manera que el puente ha permitido aumentar notablemente el tráfico entre ambas regiones además de acortar notablemente el tiempo de cruce, reduciendo a unos pocos minutos, los casi tres cuartos de hora que llevaba llegar al otro lado en ferry. Es posible gracias a esta extraordinaria obra de ingeniería de 2880,4 m. de largo y 27,2 m. de alto que costó alrededor de seiscientos treinta millones de euros, los que fueron aportados mayoritariamente por la Unión Europea.

Este puente revaloriza una de los recursos fundamentales del Peloponeso, ya que la península se halla custodiada por tres mares: el Mediterráneo, el Egeo y el Jónico que por la particular geografía de la región forman golfos importantes como los de Corinto y Patras. La unión de ambos forma el Golfo de Lepanto, escenario de la célebre batalla en la que don Miguel de Cervantes, creador del no menos célebre Don Quijote de la Mancha, perdió uno de sus brazos popularizándose como “El Manco de Lepanto”.

Y es precisamente sobre el mar del mismo nombre  que se extiende este gigante de acero uniendo las ciudades de Rion y Antirion y que vale la pena visitar.

Quienes deseen hacerlo tienen a su disposición un Centro de Información y Exhibición acerca del proyecto, ubicado cerca del puesto de peaje de Antirion. Allí se puede aprender más sobre el puente y su historia a través de maquetas y una muestra fotográfica. También se proyectan películas acerca de los distintos momentos de construcción del puente y hay una tienda de recuerdos.

Es un puente ideal para atravesarlo a pie o en bicicleta, ya que tiene perfectamente demarcadas y protegidas las sendas peatonales y vehiculares:  permite disfrutar de hermosísimas vistas de las costas de Rion y Antirion además de vivir una experiencia inolvidable.

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Categorias: Peloponeso


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