La villa de Arna y el rio subterraneo

La Villa de Arna

A cuatro kilómetros de la villa de Arna, cerca de la iglesia de Agia Marina, en el fondo de un profundo barranco, se encuentra una  cueva que es surcada por un río subterráneo; de su boca más baja mana agua permanentemente que es utilizada para riego en varias aldeas de la región, mientras que de la más alta sólo surge agua después de las grandes lluvias.

Con su impresionante  entrada de 8 metros de ancho y 4 de alto, ha sido explorada desde el siglo pasado.  Las primeras investigaciones llegaron hasta treinta metros dentro de la cueva, donde se halló el cauce del río subterráneo; continuando un poco más, a veces caminando y otras veces nadando, hasta llegar a cincuenta metros dentro de la cueva, se pudo ver la fuente del agua, la naciente del río subterráneo en forma de sifón. Este recinto tiene una dimensión de aproximadamente diez metros de lado y el fondo del río es sumamente rocoso.

En los años 90 la Sociedad Griega de Espeleología organizó nuevas expediciones, con equipos de  buceo, para investigar las cuevas bajo el agua; así se encontraron otros puntos de aguas surgentes y se comprobó que hacia el norte las grietas iban en aumento. De ellas mana agua muy limpia que corre por estrechos canales, de difícil exploración y requieren equipos especiales como cargas de oxígeno y elementos para inmersión profunda; pero ahora se sabe que dentro de esta enorme cueva hay al menos seis canales o tubos de agua que se encuentran cincuenta metros dentro de la cueva y otro tanto de profundidad.

La pequeña villa de Arna se encuentra al sudeste de Laconia, en las laderas orientales del Monte Taigeto, en el  Peloponeso.  Identificada por un monumental plátano, muy cerca se encuentra el sitio arqueológico Arkina, del siglo II de la era micénica, donde se han identificado cámaras funerarias y objetos de cerámica, por lo cual se piensa que este sitio era una parada en el camino que unía Esparta y Mesenia.

Arna tuvo un papel destacado durante las luchas de la independencia, y según la tradición, Constantino Kolokotronis (padre del héroe Theodoros Kolokotronis) buscó refugio en una cueva, pero fue descubierto y al día siguiente asesinado y arrojado al fondo.

A pesar de sus escasos habitantes, la villa tiene comodidades para visitantes, como algunas tiendas y su tradicional casa de huéspedes, una mansión del siglo XIX completamente restaurada.

Foto: vía Flickr

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Categorias: Peloponeso


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