Las naranjas de Argólida

Nafplio

Argólida o Argolis es una prefectura del Peloponeso que da su nombre a un impactante golfo: si imaginamos el Peloponeso como una mano, la Argólida sería el dedo pulgar… Limita al norte con Corinto y al este con Ática; aquí encontraremos lugares de impresionante belleza e increíbles sitios arqueológicos como Tirinto, Micenas, Epidauro o Argos.

Es que esta región es la cuna de muchos héroes mitológicos y poetas; con Nafplio su capital y a sólo 150 kilómetros de Atenas, es un destino privilegiado para conocer la esencia de la cultura y el estilo de vida griegos. De hecho, es uno de los más destacados destinos turísticos y es visitada por miles de viajeros, locales y extranjeros, que llegan para disfrutar de sus playas y festivales como el famoso Festival Epidauro de música y teatro.

Hay mucho para ver y hacer en la Argólida, como disfrutar del turismo rural visitando sus aldeas y localidades en un magnífico entorno natural, sus centros de camping organizados con facilidades para los visitantes o las aldeas de pescadores que bordean el Golfo de la Argólida como Nea Kios, Salanti, Doroufi o Galini.

Pero hoy vamos a conocer uno de los mejores productos de la Argólida, mejor dicho el producto esencial, nacido de sus fértiles valles y las llanuras esponjosas y perfumadas, de estas tierras que, protegidas de los rigores del clima por las montañas, son ricas en aguas subterráneas y embalses: las naranjas.

Durante siglos, las doradas mandarinas  y naranjas de la Argólida han impulsado la economía de la región y en la actualidad se producen alrededor de 300.000 toneladas de naranjas, de las cuales una tercera parte está destinada a jugo.

Las naranjas de Argólida se disfrutan con todos los sentidos; se dice que el sabor de estas naranjas es único, pero no menos placentera es la vista de los naranjos en flor y su perfume embriagador que nos remonta a otros tiempos y otros lugares.

No en vano se las ha llamado “el oro de la Argólida”; un filme de Giorgos Zervas del año 2009 lleva precisamente este nombre y relata el vínculo entre los habitantes de Argólida y las naranjas, que se expresa no sólo en bebidas y dulces sino también en poemas, cuentos de hadas y dibujos infantiles, y cómo el ciclo de esta fruta es determinante en la vida de la comunidad como parte integral de la región.

Es muy fácil llegar a Argólida, puedes hacerlo tanto si te alojas en hoteles en Atenas o en Patras, por la espectacular ruta de Kalamata a través del Peloponeso; también pueden llegar en autobús o en tren, que es un método económico y tranquilo, si escogen tomar vuelos a Atenas y luego alojarte en esta zona.

Foto: Wiki Media



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