Evripidou, el rincón más genuino de Atenas

Evripidou

Si existe un lugar en las antípodas de la Atenas más turística —léase la frecuentadísima Acrópolis—, ése es, sin lugar a dudas, los aledaños de la calle de Evripidou, perteneciente a la capital helena. Si quieres ver la otra cara de Atenas, te sorprenderá.

Aceras irregulares, sótanos habilitados como establecimientos comerciales, olores intensos, un ajetreo incesante, mercancías apiladas en cualquier rincón… Todo ello dibuja una insólita sinfonía de sensaciones, capaces de transportan al viajero a la esencia del mediterráneo, contenida y resumida en las líneas que siguen.

Un particular retrato, genuino y auténtico que, pese a todo, es ninguneado sistemáticamente en las guías de viaje más puristas, quizás demasiado centradas en las bondades de la arquitectura clásica.

Salta a la vista que los aledaños de la Evripidou son la antítesis de la distinción y la elegancia. En cualquier caso, ahí estriba su peculiar encanto: en ser el recuerdo vivo de lo que Atenas fue en un pasado no demasiado lejano. ¿Qué se intenta decir con esto? Sencillamente, que los habitantes de la principal ciudad griega se aferran a una vida cotidiana que gira en torno a la vía pública.

En efecto, las callejuelas adyacentes constituyen un gran mercado al aire libre, en el que cualquier mercancía se compra y se vende. Este espacio es a su vez un lugar consagrado al trabajo, pero también de convivencia entre los atenienses.

Éstos no acuden hasta Evripidou para relajarse, pasear o disfrutar de su tiempo libre, sino para buscar soluciones a sus problemas más habituales: encontrar la pieza que les falta para una reparación doméstica, un bote con remedios naturales que mitiguen sus dolencias, un producto artesanal o alguno de los ingredientes más típicos del recetario griego.

Sin embargo, su principal atracción el mercado Central, al que se llega resiguiendo la calle de Eolou desde la plaza de Monatikiri. Definitivamente, la calle de Evripidou constituye una experiencia que ningún visitante debería perderse.

Foto vía: Organically Cooked

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Categorias: Atenas


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