El mito de Apolo y Marsias

Apolo y Marsias

Apolo y Marsias, de Giulio Carpioni

Según la mitología griega, Marsias era un sátiro, criatura mitad hombre mitad carnero, estrechamente ligado al dios Dionisio y a los bacanales. Oriundo de Celea, se hizo famoso tocando la flauta de la diosa Atenea.

Como diosa de la sabiduría, de las artes y los oficios, Atenea era una virtuosa de la música. Un día se dispuso a tocar la flauta junto al río y observó su reflejo en el agua. Al notar cómo sus mejillas se hinchaban, deformando sus rasgos, se horrorizó y arrojó el instrumento para no volver a usarla jamás. Allí fue que Marsias la encontró y aprendió a tocarla maravillosamente.

Marsias se convirtió en el mejor flautista de todos, venciendo a cualquiera que lo desafiara. Su soberbia llegó a tal punto que se atrevió a decir que su flauta sonaba mejor que la lira de Apolo, el poderoso dios que entre todas sus virtudes se encontraban la música, la poesía y las artes. El dios no tardó en enfrentarlo en un concurso musical. El jurado lo formaron las nueves musas y como premio, el vencedor podría hacer con el perdedor lo que quisiera.

Apolo tocó su lira y naturalmente venció a Marsias. Algunas versiones dicen que el dios acompañó con su voz el sonido de su divino instrumento; otras, que Marsias efectivamente tocó mejor que Apolo, pero luego el dios colocó la lira boca abajo y tocó la misma melodía, algo que el sátiro no pudo igualar con su flauta. De todas formas, las musas le otorgaron la victoria a Apolo, quien hizo uso de su premio, imponiéndole al sátiro el castigo de ser desollado vivo. Clavó su piel en un árbol y a medida que su sangre fluía, iba naciendo el río que lleva el nombre de Marsias.

Este episodio mitológico del concurso de Apolo y Marsias funciona como una metáfora de la eterna lucha entre los aspectos apolíneos y dionisíacos de la naturaleza humana, el caos y la mesura, tan opuestos y complementarios a la vez. En su obra El nacimiento de la tragedia, Friedrich Nietzsche desarrolló estos conceptos, cambiando la visión racionalista de los antiguos griegos que imperaba hasta entonces.

Imprimir

Etiquetas: ,

Categorias: Mitologia griega


Comentarios (4)

  1. Dévora-hombres dice:

    Yo pienso que el bacanal Sátiro Marisa tenía sobreprodución de leche de carnero

  2. Gloria dice:

    Me gusta mucho esta página. Me ha ayudado mucho en mis trabajos escolares. Deberían hacerse más páginas así.

    Un saludo

  3. mujer jon travolta dice:

    A mi la verdad que este texo puedde ser bastante ingenuo como el resto del cuadro me parece una exuberante orgia llena de hombres de todas las edades

  4. cristina dice:

    que asco todos estan desnudos,

Deja tu comentario