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Heraklia, entre las pequeñas Cicladas

Las Cícladas son un encantador conjunto de veinticuatro islas en el mar Egeo que en la antigüedad fueron un puente para el desarrollo del comercio y difusión de la cultura. Contadas y cantadas por poetas tan importantes como Odysseas Elytis, son el resultado de erupciones volcánicas de hace por lo menos treinta y cinco millones de años.

Sin embargo en su origen legendario fueron las Cícladas, unas ninfas que el dios Poseidón transformó en rocas, aunque otra versión refiere el nombre circular al dibujo que forman en torno a la sagrada Delos. Las veinticuatro islas están habitadas, su clima es suave y templado; sopla un viento llamado “meltemia” que refresca los calurosos días de verano y su sello de identidad son las rocas desnudas y las casas blancas contrastando con el infinito azul del Egeo.

Las islas más grandes tienen actividad todo el año y son un destino ideal para los viajes de un fin de semana, mientras que la mayoría de las pequeñas y remotas seducen principalmente a los amantes de turismo alternativo. Entre estas se encuentra Heraklia, ubicada al sur de Naxos, con sólo ciento cincuenta habitantes repartidos en dos asentamientos: Virgen María o de San Jorge y el puerto.

Heraklia es sinónimo de tranquilidad y relajación; tiene vida nocturna, pero los visitantes prefieren los paseos tranquilos y el buceo. Cuenta con helipuerto pero en cambio, no tiene servicios bancarios ni venta de combustibles.  La mayoría de sus habitantes son agricultores que en temporada atienden al turismo; es famosa por su delicioso y tradicional queso de cabra, carnes de cabra, cordero y cerdo y la miel de tomillo de excepcional calidad.

Bellezas naturales:

Cueva de San Juan, la más grande de las Cícladas y una de las más interesantes de Grecia, con su interior poblado de estalactitas y estalagmitas.

Bahía de Alimos, rodeada por acantilados verticales con una altura superior a 100 metros, donde anida una colonia de buitres, y nos ofrece una ubicación es ideal para los observadores del comportamiento de las aves. Desde la cima podemos ver toda la zona marítima circundante, las islas vecinas y las playas de Candia.

Monumentos:

Castillo de la Pradera, fortaleza defensiva del período helenístico;

Aldea de San Atanasio, antiguo doblamiento hoy abandonado donde se puede observar el interesante diseño de la arquitectura tradicional de las islas.

Una curiosidad de la isla, en la bahía, es un hidroavión alemán hundido durante la Segunda Guerra Mundial a una profundidad de siete metros; es visible desde el mar, pero muchos visitantes hacen buceo para verlo y fotografiarlo de cerca.

Foto: Smallcylades