Kouros, escultura griega arcaica

Kouros

Durante el período arcaico del arte griego (siglos VIII – VI a. C.) imperó un tipo de escultura particular denominada “kouros” (plural kouroi). Los kouros son figuras de jóvenes desnudos, con su postura convencional, simétrica, los puños cerrados contra la cadera, un pie delante de otro, que siguen sin cambiar a lo largo de todo este período, de modo que sirven como útil elemento de comparación para juzgar el avance que se produce en la técnica y la preparación de otros tipos de figuras.

Las influencias cretenses y egipcias son visibles: el cabello largo y trenzado o recogido al estilo cretense, y sus ojos a veces tienen un aspecto obviamente egipcio, que fue copiado en el arte cretense. Los escultores griegos aprendieron de los egipcios el arte de la talla de la piedra, algunos aspectos formales como la frontalidad y las duras expresiones. Concretamente, vemos un pie delante del otro, como en muchas esculturas reales egipcias.

Los kouroi se conocieron durante mucho tiempo con el nombre de “Apolos”, pero de pocos de ellos puede decirse que representen a esta o a cualquier otra deidad. La mayor parte están consagrados a algún dios, a modo de asistentes, mientras otros son monumentos conmemorativos –no retratos- que se ponían en las tumbas. Su individualidad viene expresada a través de las inscripciones que aparecen en la misma estatua o en la base; son figuras idealizadas, sin rasgos de edad o profesión.

A los largo del siglo VI se observa una creciente seguridad en la talla del mármol, lo cual da lugar a la desaparición del aspecto envarado y rígido de las primeras estatuas. Asimismo, se introdujeron nuevas herramientas. Los egipcios habían utilizado cinceles de cobre para las piedras blandas; los griegos los fabricaron de hierro y así pudieron trabajar el mármol.

Los detalles anatómicos reciben un tratamiento más realista y guardan más proporción con la masa y la estructura del cuerpo. Se suaviza la sonrisa arcaica, que se puso de moda en el segundo cuarto del siglo, convirtiéndose en una expresión más directa, a veces algo hosca.

Esta nueva norma daba una impresión de jovialidad forzada, que posiblemente al artista le pareciese bien, por, en general, eran muy distinta de lo que se espera del arte funerario o votivo de los griegos, y en justicia no puede incluirse en la limitada variedad de emociones que expresan las facciones de las estatuas arcaicas.

Estas novedades no se introdujeron de manera deliberada, sino que aparecieron como resultado de una selección natural de las formas que mejor expresaban la función de las figuras; esta selección se inclinó por las formas más realistas y a finales del período ya se prestó mayor atención al modelo del natural. La vida empezaba a ser un factor tan importante como la geometría.

Por fin la figura se concibió como un todo y no como la suma de sus partes. El nuevo estilo sólo podía desarrollarse a partir de las técnicas del modelado, que creaban la figura desde dentro hacia fuera, y no al revés.

Foto vía: wikimedia

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Categorias: Grecia, Historia de Grecia


Comentarios (1)

  1. KLEISMAR dice:

    OYE XQ NO PONES LA FORMA DE COMPOSICION TEXTURA Y SUPERFICIE , SU FINALIDAD VOLUMEN Y EPOCA?

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