La cerámica minoica, bella creatividad

ceramica minoica

Ya hemos comentado en otros artículos sobre la civilización minoica, su espíritu festivo y la belleza de sus representaciones artísticas. Hoy veremos las piezas de cerámica que éstos realizaban para la vida cotidiana.

Los cretenses se caracterizaban por su elegancia y su colorido. Los recipientes se realizaban en cerámica de varios formatos para cumplir diferentes funciones, y sus artesanos no escatimaban talento en las refinadas siluetas de los vasos y sus decoraciones pintadas. Al igual que los griegos, sus primeras representaciones consistían en motivos geométricos incisos que datan del periodo neolítico.

En el período denominado Minoico Antiguo (2700-2000 a.C.) las cerámicas empezaron a decorarse con diferentes tonos y la arcilla, de color amarillento oscura, se pintaba con formas variadas y adornos en rojo con carácter rectilíneo, o bien se las pintaba con manchas irregulares. Para el final de este período, la arcilla se pulía más y se le sumaron los motivos curvilíneos, haciendo su aparición la espiral, al principio más simple, y luego más desarrollada.

Ejemplos de este período son los vasos Vassiliki, jarras de cuerpo esferoidal con picos muy largos, parecido a un pájaro, y con dos protuberancias a manera de ojos. Se los denominó “Vassiliki” por el lugar donde se encontrado muchísimos de estos ejemplares. También podemos toparnos con otro tipo de jarras con pico, tazas y copas. Los colores más habituales eran el blanco y el negro, pero también hay amarillo, naranja y rojo.

La cerámica del periodo Minoico Medio ((2000-1570) recibe el nombre de Kamares, nombre de una gruta-santuario cerca del monte Ida, donde se encontraron muchos ejemplares que nos hacen pensar que eran utilizadas para ofrendas. Estas cerámicas documentan innovaciones tecnológicas, como el torno de rotación lenta y el aumento de la temperatura del horno. Se le daba mejor contorno a la panza y mayor esbeltez al pie y se consiguieron las finas paredes llamadas de “cáscara de huevo”. Además, los formatos también aumentaron y encontramos jarras con pico, copas con dos asas, tazas, fruteras, vasijas grandes para almacenar grano, aceite y vino, ánforas, etc. Los motivos decorativos eran inspirados por la naturaleza, aunque transformados para adecuarse al formato de las piezas. Las figuras geométricas aún persisten, sobre todo, la espiral.

Las formas curvilíneas fueron las favoritas. El sentido de lo orgánico es poderoso y le brinda una gran sensación de movimiento y vitalidad a la pieza. Los tallos se entrelazan y las flores aparecen aplicadas sobre las piezas con un gran decorativismo. Todas estas piezas eran exportadas y se hallaron ejemplares en tumbas de Egipto, en Chipre y en la Grecia continental.

La cerámica minoica seguirá evolucionando a lo largo del tiempo, adoptando nuevas formas y diseños influenciados por los avances arquitectónicos y el crecimiento cultural de los cretenses.

Fotos vía: hartzler y superstock

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Categorias: Arte en Antigua Grecia


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